sábado, mayo 29, 2010

Los apellidos japoneses

genji monogatari

Ya me habían contado que en Japón los apellidos son muy recientes, porque antiguamente sólo los nobles podían usarlos. He encontrado un trabajo muy interesante escrito por Ramiro Planas, de la Universidad Autónoma de Madrid que profundiza en este tema tan interesante. No dejéis de visitar también en link que he puesto en el artículo sobre "senmei handan", una especie de adivinos que ayudan a elegir el nombre para que dé buena fortuna.

Para más información, Ramiro Planas pertenece a la Asociación de Estudios Japoneses en España, es Licenciado en Filosofía y Letras y ha realizado diversos trabajos de investigación sobre Japón y su literatura. También ha dado clases de lengua japonesa en la Escuela Oficial de Idiomas.

Para ir directa al grano, os lo he resumido aquí. También os pongo al final el escrito original para que lo descarguéis y lo leáis si queréis más información.

El hecho de que en Japón se mencione el apellido antes que el nombre (como también ocurre en China y en otros países orientales), y la disparidad entre los nombres japoneses y los que se emplean entre nosotros hacen a veces difícil para un occidental distinguir cuál es el nombre (na, namae) y cuál el apellido (myooji), a no ser que sus estudios o una larga permanencia en Japón se lo vayan aclarando. Una complicación añadida son los seudónimos (frecuentísimos en escritores y artistas), así como los nombres budistas con que se designa a algunos ilustres maestros de otros tiempos. También sorprende que a determinados personajes de la historia, la literatura y el arte japonés se les conozca por su nombre más que por su apellido.

De todas formas, si quisiéramos elaborar un amplísimo elenco de apellidos japoneses, dicen los entendido que nos saldrían más de ciento veinte mil. Esta riqueza de apellidos marca un fuerte contraste con el caso de Corea, en que casi un 50% de la población se apellida de una de estas tres maneras: Kim, Li o Park.

(...) Puede afirmarse que hasta los siglos X o XII de nuestra Era, sólo los miembros de la nobleza usaban algo similar a lo que hoy consideramos apellidos, que en aquella época normalmente iba seguido de la posposición posesiva no y del propio nombre personal (p.ej. Minamoto no Yoritomo, Wake no Kiyomaro, Sugawara no Michizane). En siglos posteriores, se fue extendiendo progresivamente el uso de apellidos, sobre todo entre la clase militar, pero también entre comerciantes y agricultores.

(...) Durante la época Edo ( 1600-1868), se tendía a restringir el derecho de usar apellido y el de ceñir espada a personas de la nobleza y a las de clase militar (bushi, samurai), aunque también en algunos casos se otorgaba (temporalmente o a perpetuidad) como recompensa por servicios relevantes, por ejemplo en la administración local o como comerciantes oficiales.

En 1868, al comenzar le Época Meiji, se estableció ya con carácter general que todo japonés debía tener un nombre y un apellido (sin que se admitan nombres ni apellidos compuestos). A raíz de aquella orden, muchas personas adoptaron apellido por primera vez, con cierta arbitrariedad o siguiendo, sobre todo en pueblos pequeños, las directrices de algún prohombre local ((seimen handan)) . Naturalmente, en la actualidad, un apellido no significa necesariamente que tal persona sea descendiente de algún ilustre personaje de la Edad Media, o así. Muchas familias japonesas llevan poco más de cien años usando su apellido.

(…) En cuanto al significado de los apellidos, quedan escasos restos de apellidos terminados en -be, los antiguos gremios o sectores de trabajo u ocupación; por ejemplo, Watanabe, se refiere muy claramente a los que, ya en la Alta Edad Media, tenían como oficio el pasar (wataru) o conducir a alguien a través de un río, lago, etc. Equivaldría más o menos a nuestro apellido Barquero.

(…) La inmensa mayoría de los apellidos actuales hacen referencia a elementos de la naturaleza o el paisaje, utilizando (casi siempre en composición) términos como campo (ta, da), monte (yama), río (kawa), árbol (ki, gi), aldea (mura), estanque (ike)...


Lee el artículo entero aquí.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Me parece realmente interesante el artículo de Ramiro Planas, siempre había tenido dudas acerca de los apellidos japoneses, y esto me lo ha aclarado bastante. Muchas gracias por el gran trabajo que realizas con tu blog. Un saludo, Andrea.

Arrikitukis dijo...

Me alegro de que te sirva ^_^