viernes, agosto 20, 2010

La realidad es que no hay cuchara.



No. La realidad es que no hay rueda. El lunes cuando salí de currar fui dos horitas a la playa a descansar, y cuando volví al parking de la playa, algún jeta me había robado la rueda del coche. Ha sido de lo más surrealista que me ha pasado.

Y es que ya van tres veces en un mes. Me robaron el bolso, la chaqueta, y ahora, la rueda. Me llamaron de la ertzaintza para que fuera a ver si identificaba a quien me robó, pero nada, no le reconocí.

Entre esto y algún otro rollo que tenía en la cabeza, mi cuerpo ha dicho "basta ya" y llevo dos días enferma en cama. Es como si una apisonadora me hubiera pasado por encima. Hoy ya estoy mejor, por cierto.

Es curioso cómo pueden afectarte las cosas del entorno. Cuando hice el curso de reiki, me contaron que el cuerpo te da pistas para saber que algo está pasando y que tienes que ponerle remedio. En este caso no he sabido reaccionar a tiempo y ¡zas! En toda la boca xD

Yo lo estoy viviendo como una purga, y sé que después estaré mejor. Ya veo la luz al final del tunel :)

2 comentarios:

capriyunliuz dijo...

es muy buena tu resolucion... despues de todo ... si los sucesos que nos pasan no son una prueba, una premiacion, o un castigo... entonces no c que sentido tengan que pasen... soy de la opinion... que los sucesos que pasan en nuestra vida son necesarios por varias razones entre ellas estan esas tres y las demas ahora mismo no me acuerdo... por eso siempre digo... mi dios, mi senor... que se haga tu voluntad... despues de todo no hay manera de cambiar las cosas que no estan bajo tu control...:)

Arrikitukis dijo...

te agradezco el comentario, capriyunliuz ^^