lunes, enero 10, 2011

Reflexiones de 2010

Estoy escribiendo el primer post del año y me pongo sensiblera. ¿Qué debería hacer? ¿Recapitular? ¿Hacer una lista con mis propósitos? No sé, creo que escribiré un poco sobre la marcha.

El 2010 ha sido un año de contrastes. He hecho uno de los mejores viajes de mi vida, y he pasado por uno de los baches más gordos también. Lo peor de todo es que no me di cuenta de lo mal que estaba hasta que ya ha pasado (a toro pasado, que se suele decir). En serio me creí que estaba de puta madre cuando no era así. Los que ya me conocéis, seguro que lo estáis adivinando xD Aun así, no me arrepiento de nada. Hace ya un tiempo que decidí quitarme la coraza y vivir la vida al máximo, con lo que eso conlleva. Los subidones, son la hostia, pero las caídas... ay, ¡cómo duelen! Sin embargo, ¿qué sería de la vida sin esas cosas que nos hacen perder la cabeza? Todo se convertiría en algo monótono y aburrido. Y lo que no mata, engorda xD

Yo no creo en las coincidencias. Creo que todo pasa por una razón, aunque en el momento no nos guste o no la veamos. Os voy a contar una anécdota. Haciendo las compras de navidad, fui a la tienda donde estaba una conocida y había una cola de la leche. La tía que estaba delante de mí le pidió a la dependienta que le sacara cada bolso, cada par de guantes, y cada historia, y eso que es un local pequeñito. A los veinte minutos, aburrida de aguantar a la que tenía delante, vi un pañuelo en una esquina, el cual ella ni había mirado, y para abreviar, le pedi a la chica (mi conocida) que me lo pusiera, mientas la otra pedorra se decidía entre el sétimo y el vígesimo bolso que le habían enseñado. En aquel momento, ella, encaprichada con lo que yo tenía en la mano, me dice "ah, espera, que me lo voy a comprar yo". La miro alucinada, y le digo "pero, ¡si ni siquiera lo has mirado!", "ah, pero yo estoy delante de ti y me lo llevo", me contestó tan fresca.

Yo no quería montar un escándalo porque la chica no sabía donde meterse. El pañuelo lo tenía yo en la mano, así que le podía haber dicho perfectamente "ven a quitármelo, si tienes huevos". Pero como mis amigas me dicen que siempre estoy montándola, decidí sacar mi elegancia interior como Bridget Jones y cederle amablemente a esa hija de puta caprichosa el puto pañuelo. Y me fui.

Pues resulta que ayer, paseando por aquí, entré en una tienda de chinos supergrande (es como el carrefour, tiene de todo), y vi el pañuelo a 5,50 euros, en vez de a 20. Y pensé "esa zorra ha pagado 15 euros de más, que le aprovechen". Y en ese momento, se me dibujó una sonrisa orgásmica de oreja a oreja.


Moraleja:
las cosas pasan por una razón, y todo tiene un lado bueno, aunque en el momento cuesta verlo. Y si no te gusta, haz todo lo que puedas para cambiarlo.

Postdata: para aquellos que seguís preguntándome por el AINO, YA NO LO TENGO. De verdad, no sé como deciros que me lo robaron en julio de 2010, que no me sé el menú de memoria, ni las aplicaciones, ni los nuevos plug-ins,etc.etc. Aun así, gracias por leerme :)

2 comentarios:

ebmarinheiro dijo...

Arri, estoy completamente de acuerdo. Cuando llegamos al punto de aceptar no solo las buenas experiências pero todas las experiencias, y aprendiendo con ellas, la vida se vuelve un juego gana-gana. Los dolores si son duros pero necesários para conocer y apreciar las alegrias.
Recién conoci tu blog, y estoy encantado es relindo: BRAVO!

Arrikitukis dijo...

Sí, el famoso win-win, tienes toda la razón. Pero parece que la sociedad en que vivimos nos inculca lo contrario. Qué triste, ¿verdad?