lunes, noviembre 14, 2011


Ya llevo una semana en Varanasi y es hora de moverse. La sensación que me ha quedado es que es una ciudad llena de sorpresas, y que por más tiempo que pase aquí, seguro que quedará algo que sorprenderá.

Contínuas procesiones funerarias (el crematorio funciona 24 hrs. al día), la amabilidad extrema de la gente, los agobios de "madam, boat?", "madam, rickshaw?", "madam, opium?" "alo? where are you from?" que te toca escuchar 400 veces al día, vacas en mitad de la calle que no te dejan pasar, tanta mierda en el suelo que a veces no sabes ni donde pisar, el agua verde del Ganges, vendedores ambulantes de lassi, penetrantes miradas de los indios solo por ser mujer, monos robando plátanos de los puestos, cabras brincando por la calle, mujeres rezando... todo ello te deja un recuerdo muy particular, porque no se puede decir bonito.

Lo que sí es cierto es que esta ciudad atrae, porque tiene algo mágico. Creo que algún día volveré.

1 comentario:

capriyunliuz dijo...

O.O ES UNA IMPRESION MUY PARTICULAR :)....A MI ME SUENA COLORIDA JEJEJ