viernes, febrero 28, 2014

Oh, hijo de Kunti





"¡Oh, hijo de Kunti! Yo soy sabor en las aguas, refulgencia en sol y luna, palabra de poder en los vedas, sonido en el éter y virilidad en los hombres. Yo soy pura fragancia en las tierras y fulgor en el fuego. Yo soy vida en todos los seres y austeridad en los ascetas".

Quién iba a decirme a mí, cuando tenía seis años y jugaba con un libro llamado Mahabharata, que un día iba a memorizar una de sus estrofras. Lo recuerdo porque yo acababa de empezar a leer y echaba mano de la colección de casa para practicar. Recuerdo que estaba detrás del sillón donde mi abuela solía pegar cabezadas, aunque decía que veía la tele.  Recuerdo la portada, unos extraños dibujos muy decorados de unos guerreros a caballo, enmarcados en un fondo azul eléctrico. Pero lo mejor era lo de dentro. Porque, entre las miles de frases incompresibles para mí en aquella época, había otras que ni siquiera podía leer. Y me quedaba rato mirándolas y preguntándome si habría alguien en la tierra capaz de leerlas. Posteriormente me mudé, y aquel libro que compró mi abuelo se perdió en el Agujero de las Cosas Perdidas, junto a otros muchos.

Curiosamente, el Bagavad Guita volvió a caer en mis manos hace relativamente poco, cuando una amiga me lo regaló por sorpresa y me dijo "Léelo. Creo que te gustará". Ahora lo tengo bien localizado, en la tercera balda de la izquierda, empezando por abajo, de la estantería del salón.

lunes, febrero 10, 2014

Crisis de valores personales

  Quién no tiene una camiseta favorita en fase de despojo xD


Cuando la gente me pregunta qué tal, les digo que bien. Porque, en el fondo, estoy bien. No me pasa nada.

Sin embargo, me he dado cuenta de que ha entrado una pequeña crisis por la puerta de atrás, de esas que no hacen ruido, pero arman mucho revuelo.

A veces, un pensamiento o una creencia que nos ha acompañado toda la vida, nos ha ayudado en muchos momentos,  pero ya va siendo hora de dejarla atrás. Y la despedida cuesta. Creo que eso es lo que me está pasando. Soy consciente de que llevo ya unos meses en proceso de cambio (y los que me quedarán)  y tengo que desechar viejas ideas.

El problema es el apego que les cogemos a esas ideas y comportamientos. Es como esa camiseta favorita que, ya raída y descolorida, toca tirar, pero cuesta una barbaridad. De esas que pienso "en el próximo lavado, seguro que se desintegra". Me resisto un poco; al final la tiro. Y me falta tiempo para salir corriendo y sacarla del cubo de la basura. La lavo, la plancho, y la vuelvo a guardar en el armario. Luego recupero mi determinación y la vuelvo a arrojar al cubo. Es más, la meto hasta el fondo y la cubro con otros desechos para no sucumbir a la tentación, y ahora estoy mordiéndome las uñas y a punto de atarme a una pata de la cama para no ir corriendo y volverla a sacar.

Así estoy. ¿Eso es estar bien? ¿Mal? Mejor ver el vaso medio lleno ;)

miércoles, febrero 05, 2014

El juego de Ripper - Isabel Allende



Ayer me terminé el último libro de una de mis escritoras favoritas, Isabel Allende. He de decir que fui injusta con ella nada más empezarlo: novela en plan thriller, llena de tópicos de moda como la astrología, el reiki, o los juegos de rol, inspirada en Estados Unidos... me dio la sensación de que estaba leyendo una novela de Dan Brown, lo cual deja a la escritora chilena a la altura del betún.

Sin embargo, una vez que me metí en harina, he de decir que me ha gustado mucho. Isabel tiene la capacidad de dotar a los personajes de una humanidad que los hace únicos, y sigue haciéndolo, escriba el género que sea. Se notan sus raíces hispanas, al tratar el tema de la inmigración con mucha dulzura. Además, hay que resaltar la virtud de que el libro es fácil de leer, engancha, y se disfruta. Así que podéis incluírlo como una arrikirrecomendación ^_^

Como todo, habrá gente que no le guste el cambio de estilo, pero yo soy de la opinión de que en la variedad está el gusto, y hacer un poco de todo le da sal a la vida.