lunes, marzo 10, 2014

La luna




 Ayer vi la luna cuando estaba encima de la constelación de Tauro. No había muchas estrellas, pero pude ver las suficientes para situarla. Esta vez aparecía por el otro lado, como jugando al escondite.

Hemos pasado la fase de cuarto creciente y vamos para luna llena. Hablo en plural, porque, cuando la luna cambia, lo hacemos todos, aunque no seamos conscientes de ello.

Yo misma pensaba que, a mí, la luna ni fu ni fa. Yo me creía superior a un océano, o a un árbol, puesto que a ellos les afecta y a mí no. Pues bien, observándome me he dado cuenta de que no podía estar más equivocada. No fue de la noche a la mañana, por supuesto, pero cuando una misma aprende a entender sus ritmos y el lenguaje físico, y presta un poquito de atención a este cuerpo, que habla como una persona cualquiera, es capaz de identificar muchas cosas. Cuándo hay que comer más, cuándo hay que comer menos, cuando NO hay que comer. Por qué a veces mi cuerpo está pesado y otras parece que flota. Cuándo estoy desajustada, estresada o ansiosa. Cuándo aparco a la primera, o tengo que tener más paciencia conmigo misma.

Y con esto, me siento como si cogiera la ola y ella me llevara sola a donde tengo que ir.

Es agradable levantarse y ver el sol asomando por la ventana ^_^

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