viernes, abril 25, 2014

Recién llegadas a Camboya

Acabo de llegar a Camboya y no entiendo este país. En la capital, los cajeros dan dólares en vez de moneda local, un café cuesta casi dos pavos y las vacas están famélicas.

Como puede ser esta contradicción?  Ayer pasamos por un supermercado. Las galletas 4 dólares y el champú,  3,75. Y todo lleno de camboyanos. Vamos, que no es para turistas. La gente normal que hace? No comerá galletas y se lavará el pelo con aceite de coco.

También me sorprende que los camboyanos NO son orientales, y están más bien gorditos. Bueno, gordos no es la palabra. Si más bien compactos. Así como los vietnamitas son delgados y estrechos como un junco, los camboyanos son de espaldas anchas, poca estatura y por lo general, de cintura ancha. Me recuerdan un a los indios, pero más bajitos. 

Será porque vienen de otra raza. En la capital, además, son muy modernos vistiendo y tanto ellos como ellas van teñidos de rubio. Bueno, ese rubio zanahorio que les queda a los que tienen el pelo muy negro. Aún no sé cómo clasificarlo. 

Y aquí estamos, descubriendo el país. Mañana, más ;)




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